El refugio de emergencia Better Shelter, ideado en 2013 gracias a la colaboración entre la Fundación IKEA, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la organización social Better Shelter, ha recibido el Gran Premio en los reconocidos Beazley Design Awards, que reconoce los diseños más originales en las seis categorías participantes (Arquitectura, Digital, Moda, Gráfico, Producto y Transporte).

De entre 70 proyectos presentados, Better Shelter ha destacado por su innovación y compromiso, como testimonio y solución habitacional a la situación de los refugiados en el mundo, alzándose con el primer premio en la categoría de Arquitectura.

Cada refugio, con capacidad para cinco personas, tiene una estructura de acero con paneles de polímero ligero, que incluye, además de tuberías y cables aislados, un panel solar en el techo capaz de alimentar una lámpara incorporada y una toma USB. Sus componentes se envían como cualquier otra pieza de muebles Ikea envasados en una caja de cartón.

Su montaje sólo requiere cuatro horas de trabajo y está diseñado para durar tres años, mucho más que los refugios convencionales para refugiados que tienen una vida útil de seis meses, señalan en la Fundación Ikea.

La democratización en el diseño de este refugio también ha contribuido a su desarrollo. Y es que, durante la fase de prototipo, familias de refugiados en Líbano, Etiopía e Irak, probaron esta vivienda de alcance mundial.

Aunque su función es básicamente residencial, estos refugios temporales habilitados por Acnur en Grecia, Irak, Chad, Serbia y Djibouti, también son utilizados como centros sanitarios.

 

Fuente: El Mundo