Nuestra mirada

Escribimos este texto a cinco días de las elecciones legislativas de octubre de 2017. Ante la profundización del modelo neoliberal en Argentina, desde donde hacemos esta web, consideramos que es urgente reaccionar e implementar cambios que se encuentren a la altura de nuestras convicciones enfática, inequívoca y rápidamente. No sólo se impone reaccionar, es necesario accionar.

Desde este espacio, siempre tuvimos la intención de organizar una agenda propia, dictada por nuestra sensibilidad y nuestra posición ante el mundo. Nosotros mismos nacimos autogestivamente, fuera del mercado y del mainstream y creamos nuestro propio espacio. Legítimamente. Sin embargo, no fuimos capaces de convertirnos en el nodo de una red de pensadores y artistas que claramente discuten el neoliberalismo intentando –desde la creación y el arte- trabajar, inventar y comunicar aplicando todas las capacidades, el esfuerzo y el talento con la idea de ser parte de la construcción de una sociedad justa, igualitaria, alimentada, educada, no cautiva de las trampas de un sistema político y económico que desdibuja a cada persona y la convierte, a su pesar y avasallando su conciencia, en una máquina de consumo, en un arma contra sí misma. Por hábito de obedecer, por la seducción de un discurso que domestica, ofreciendo seguridad y paz, cuando sólo otorga más violencia, más desigualdad, más estafa con la aplicación efectiva de los buenos modales y un vestuario como de vecino sumado a un poderoso y homogéneo aparato de comunicación que escupe las mentiras de este falso mundo feliz, de bicicletas, megamuestras, emprendedurismo, control y hambre y exclusión y muy pronto miseria. Más miseria y consecuentemente más dominación.

Si no reaccionásemos, seríamos cómplices y nada nos inquieta más que ser funcionales por omisión a ese modelo de país y de mundo. Un peligroso efecto contagio se cocina en todos los rincones del planeta en nombre de la codicia, del poder económico que ya sin disimulo es el mismo que ostenta el poder político. No hay negociación posible.

El tiempo siempre es hoy. Quiza nos movimos distraídxs confiando en la chance de mañana. Pero mañana es un lapso que no podemos perder en el coqueteo imprudente, en el disimulo aparentemente inocente de mirar y convivir mudos con quienes no hay alianza viable. El tiempo es hoy y hoy nuestra mirada debe dirigirse a quienes desde este presente desafiante, hacen de la desdicha y de la rabia el motor para construir una sociedad con otros paradigmas. Probablemente seremos pasajeros en tránsito en este camino largo, cuya construcción completa quizá la continúen y terminen otras generaciones. Por pudor, por ética, por nosotros también por supuesto, y por quienes nos siguen en la cola de la vida, comenzaremos a buscar más alianzas, a dar cuenta de los artistas y movimientos culturales que aplican su talento y su esfuerzo a construir aunque más no fuere un milímetro de ese camino. No hay ya lugar para la esquizofrenia bienpensante. El desafío es convertir nuestras creaciones en obras que repliquen nuestra posición ante el mundo. En este siglo donde pareciera que todo esta hecho, en este campo está todo por hacerse y el desafío es inmenso porque no podemos ni aceptaremos caer en la banalidad de la representación del grito y la protesta. Artistas que admiramos lo hicieron en el pasado, artistas que admiramos lo hacen hoy, siempre hoy.  No es una peregrinación solitaria. Esperamos formar parte de una red transversal que, aún con diferencias, pueda respaldar, nutrir, enriquecer este tránsito.  Con esta misión y este compromismo marchamos, en este camino donde queremos sembrar convicción y belleza con la consigna de la transparencia, la igualdad, la justicia, la celebración de la vida para la construcción de una cultura inclusiva en la que el arte sea un desafío conmovedor, extático, movilizante y siempre inspirador.