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ARCO: Un tour personal de 3 días con Patricia Rizzo

Por Patricia Rizzo

Día 1/ 21 de febrero de 2017

Los acreditados a la feria van llegando al Museo Thyssen-Bornemisza. Argentina y su escena plástica son los protagonistas de la presente edición de la tradicional feria local y el museo se une a la iniciativa que aglutina numerosos eventos cuyo conjunto intenta dar un panorama de nuestro arte. Se inaugura una selección para muchos insólita de seis pinturas de artistas argentinos de los siglos XX y XXI: Lucio Fontana, Guillermo Kuitka, Alejandra Seeber y Juan Tessi la que dialoga con las obras más contemporáneas de la colección del museo.

Guillermo Kuitca. Doble eclipse, 2013

El clima es de algarabía conjunta. Hubo y habrá en días subsiguientes comentarios sobre los que están y los que no, sobre las elecciones que tuvieron los curadores o comisarios, sobre cuanto corrió por cuenta de nuestro estado y sobre cuanto costeó el país anfitrión, pero en rigor de verdad, en este preciso momento no puedo dejar de tomar otra clase de nota mental. Tessi y Seeber se ven exultantes y se muestran atentos al requerimiento general y no son los únicos que disfrutan: comparten con muchos un sentimiento del que es difícil sustraerse, es el de oportunidad.

Lucio Fontana. Venecia era toda de oro. 1961

Es claro que nadie a esta altura piensa que una feria o una muestra periférica a ella pueda ser la consagración de nadie, pero es cierto que varios europeos comentan que vieron muy esporádicamente arte argentino del que conocen poco y nada y se muestran ansiosos por la oferta que ya hay desde hace unos días y habrá, variopinta si juntamos todo el panorama. Entre las propuestas, por la tarde Valeria Maculam, radicada desde hace tiempo aquí, muestra dentro del marco del proyecto Alimentacion30 una vidriera de arte en la calle Dr. Fourquet, visión de apertura del espacio desde donde hace días se exhibe la colectiva Este confuso paisaje, el equilibrio, donde muestran Leandro Katz, Fabio Kacero y Erica Bohm. Más tarde aun, en el Centro Cultural Conde Duque, un bellísimo sitio antiguo regimiento del ejercito español, hay otra apertura; La bella sintaxis bajo el duo Becce y Mariano Mayer.

Coreo, Juan Tessi. 2015

En la Sala de Bóvedas (por cierto, imponentes) se presentan Alberto Goldenstein con un conjunto de sutiles fotografías, Daniel Joglar, con tres mesas con las ya reconocidas pero siempre sorprendentes y delicadas disposiciones de objetos diversos, Laura Mema, argentina radicada aquí que presenta un gran palimpsesto, Nicolás Gullota, Eduardo Costa, Matías Duville y por último el trabajo conjunto de Alejandro Ros, Pablo Schanton y Diego Vainer Perfumancia, una instalación audio-olfativa imposible de registrar sólo de manera visual. Un conjunto de vaporizadores con 5 distintos perfumes propone un ritual mínimo del recorrido en penumbras entre las paredes de piedra al paso de sonidos y fragancias. Mientras tanto y en el Matadero Madrid Diego Bianchi es uno de los anfitriones de la primera de las tres fechas en las que se presentará Under de si, un despliegue coreógrafo visual ya visto en Buenos Aires. Mi sensación de fin del día es positiva, hay obras potentes y seductoras que dialogan en consonancia con el arte más contemporáneo del mundo y no quedamos mal parados, en absoluto.

Día 2/ 22 de febrero de 2017

El acceso a la feria que hasta ayer fue sólo para galeristas y montajistas se expande ahora, con las obras ya desplegadas a profesionales e invitados especiales. Hay un desayuno que con muy buen tino se ofrece no en un sitio sino con carritos y mesas dispuestas a lo largo de todos los pasillos. No muchos se sientan, la mayoría toma algo al paso porque hay mucho para ver y aunque hay varios días por delante la ansiedad se impone. ArcoMadrid podría ubicarse en una escala de dos arteBA en las generosas dimensiones del predio, hay variedad y opciones entre las numerosísimas propuestas pero los argentinos se enfocan en husmear primero, aquí y ahora las elecciones de obra de las galerías locales y en principio los comentarios giran entre alabar o refutar con argumentos no siempre bien intencionados e inclusive muchas veces no relacionados a los artistas y sus obras, las decisiones de la comisaria general, Inés Katzenstein. Becce como responsable del Programa Institucional pudo ser más amplia que ella en sus elecciones, con la disposición que se estableció de dos artistas por cada espacio invitado. Las visiones contrarias más reiteradas refieren a que las galerías seleccionadas ubican su radio de acción en Buenos Aires y es cierto que la omisión de otras escenas representativas del país como Córdoba o Rosario es por lo menos, criticable.

Fabio Kacero.“Nemebiax”,palabras que no existen, 2015

Con todo, el panorama parece bastante amplio y desde la instancia inicial de la queja, prevalece el optimismo de galeristas y coleccionistas. Coincido y reitero la sensación de oportunidad. Muchos de nuestros artistas, algunos de ellos inclasificables en su unicidad como Fabio Kacero, o Ricardo Carreira, los iconográficos Alejandro Kuropatwa o Alberto Greco, los ya hace mucho internacionalmente reconocidos Tomás Saraceno y David Lamelas –que presentará su serie de films Time of Activity en el Reina Sofía, se encuentran representados. Más allá de los que están, siempre muy pocos en relación a los que no, el recorrido propone diversidad y es una mirada entre las posibles pero definitivamente no se trata una visión enrarecida en relación a lo que se ve hoy, en sintonía con otras producciones del mundo. Salvo algunas excepciones que en Buenos Aires también operan a través de apuestas y producciones fuertes, la obras que se ven son de escala más bien media. Grandes piezas se ofrecen en formato tablet, pero mayormente no están presentes aquí. Un aspecto auspicioso es que el público local se manifiesta variopinto y no se reduce a la escena madrileña. Hay europeo y latinoamericano recorriendo y descubriendo artistas que nunca antes se pudieron ver.

Nicola Costantino. Citaciones del Bosco. 2016

Otros viejos conocidos ya presentes en museos e instituciones internacionales como Jorge Macchi, se repiten en varios stands. Hubo ventas, todos coinciden que incluso entre muchos que podrían haber comprado antes o después pero tomaron su decisión aquí. Al caer la tarde muchos nos reencontramos fuera del predio para visitar la apertura de Leandro Erlich que presenta Certezas efímeras. En Changing Rooms otra versión de sus espejos que no reflejan y luego Nido de las nubes, Mapas que representan, en capas, el formato de los contornos, en cada caso de Francia, Italia, España, Bélgica y Reino Unido y Alemania.

Día 3/23 de febrero de 2017

10.30 am ya casi todos llegaron para ver el corte de cinta y la toma de fotografías prevista. El rey, el Presidente argentino y sus esposas posarán con los galeristas y comisarias. Cada lugar fue distribuido cuidadosamente, no pude averiguar quién o quienes decidieron cada lugar. Algunos se preparan gustosos y otros ensayan cara de enojo y rechazo al paso del presidente y su comitiva. Algunos desde Buenos Aires acompañan el gesto, mandan gustosos sus obras para que sus galeristas se ocupen de comercializarlas pero declaran en gesto anárquico su deseo ferviente de que no vaya a suceder que los representantes de la monarquía aquí, o nuestro mandatario “vea o pase” por delante de sus producciones.

Disposición de lugares para la foto protocolar

Liberadas las vallas, todos vuelven a sus lugares y muchos galeristas aprovechan para ver otras propuestas a las que antes no llegaron, obligados a estar firmes en sus stands. A poco de terminar el evento protocolar algunos se acercan para otra repetición del colectivo Mondongo o para espiar la lograda citación a Del Bosco de Nicola Costantino. Esta cronista cada vez que pudo hizo una bifurcación para volver reiteradamente a ver un grafismo de Alberto Greco que tal vez quede aquí, como su autor, es que finalmente cada cual mas allá de razones, responde a su gusto. Entre los pasillos se cuenta que hubo ventas, muchos volverán con saldo a favor, otros no tanto en términos comerciales, pero en líneas generales todos coinciden en el efecto + de haber trabajado en la difusión de nuestros artistas. Se confirmó desde muchos frentes el sentido de oportunidad, para los que ya la habían tenido pero principalmente para los que no. Integrantes del board de un museo británico y curadores del MOMA se interesaron por la producción de Sarah Grilo, que pareciera que desde siempre estuvo ahí, pero no trabajó para tener una carrera, sino para ver crecer en número su obra.

Mondongo en un impasse de su performance

Con toda su falta de difusión, igual fue bastante reconocida, pero actualmente su nombre verifica un constante crecimiento y trasciende nuestra siempre necesitada de legitimación escena local. Una lección a pensar, en un momento tan profesionalizado, en que muchos artistas eligen apostar a la difusión a ultranza antes que a indagar en el crecimiento de su propio hacer. En otro orden vi coleccionistas entusiasmados porque “se nos dio” lugar, como si en el fondo no correspondiera. Me dio gusto que muchos no dejaran de repetir que más allá de las actividades no hay que perder de revisitar varias de las distintas muestras que acompañan la propuesta central. Se nombra insistentemente Las decisiones del tacto en Casa de América y Saber sin mí en el espacio Tabacalera. Se hicieron alianzas de intercambio y formación y se descubrieron y “re” descubrieron diferentes aspectos de la gestión en arte, algunos muy llanas, como una alianza. Se critica tanto como se alaba, como siempre. En apretada síntesis, el balance da + a pesar de todos los que no están, de lo que no salió y de la decisión de un gasto criticado tanto como fue tantas veces reclamado. La escena argentina se mostró profesionalmente en la feria lo que no es consagración de nada, pero ayuda. Hoy se abren las puertas al público en general. Hay muchísimo para ver.

Imagen de portada: Leandro Erlich. Nido de nubes

 

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Patricia Rizzo

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