El artista

Germán Wendel abre en Walter, Casa para Artistas

Desde el sábado 25 de agosto el artista cordobés Germán Wendel expone en Walter, Casa para Artistas. Walter es un espacio nuevo en el circuito porteño, se propone albergar propuestas, ideas, saberes de artistas que quieran compartirlos con otros artistas. En su declaración de principios expresan que desean convertir necesidades en herramientas y posibilidades, imagina estos procesos de intercambio como cadenas moleculares, como enlaces iónicos donde la fuerza de atracción entre valencias diferentes conforma algo más grande. Una identidad que se va constituyendo a medida que crece y se transforma en el común acuerdo. El espacio se propone un sostén en términos colaborativos, no la riqueza como acumulación sino como lo que se genera en la constante reversibilidad del dar y el recibir. Un espacio de pertenencia compartido es menos un lugar que la oportunidad de reapropiarnos de tiempo.

La muestra de German Wendel se llama  Shturmovic y cuenta con la curaduría de Marcelo Pellissier que esto escribió para la presentación de la misma:

“Siempre me gustó la pintura de Germán Wendel, siempre lo he considerado un gran pintor, un creador de atmósferas y climas fascinantes.
Pero no fue hasta ver su serie de aviones de la Segunda Guerra Mundial que entré en contacto con él. Tuve la certeza de que había un interés en común allí. Luego, charlando, descubrimos que la historia de esa guerra que partió el siglo XX al medio había sido un tema de lectura fundamental en nuestra adolescencia, y que lo sigue siendo hoy día.


Entonces surgió la idea de hacer esta muestra, cuyo nombre remite al de uno de los aviones soviéticos más emblemáticos de la guerra aérea en el frente oriental: el Shturmovik, terror de los tanques alemanes. Dejamos una pared completa sólo para la pintura que Germán hizo de esa máquina.


En las charlas previas a esta muestra, Germán me contó una anécdota con la que me sentí identificado y que, creo, vale la pena compartir: su analista le dijo al conocer sus pinturas actuales que, con su obra anterior, habitaba el mundo de la infancia, y con las nuevas, había llegado a la adolescencia. Yo espero que Germán siga habitando este estado por largo tiempo para continuar disfrutando estas imágenes que, en mi caso, remiten a largas horas de lectura adolescente.


En esta serie Germán retrata, en imágenes de clima sutil, el imaginario del bando soviético, sus ases del aire, sus máquinas, sus héroes y heroínas, pero más allá del dato histórico, más allá de formas reconocibles, lo que prima aquí es la pintura, su especificidad, su supervivencia en un mundo cada vez más tecnológico. Siempre digo que es muy difícil hacer pintura hoy, competir con la inmensa proliferación de medios, soportes y expresiones encontrando, además, un camino personal, una senda no transitada a lo largo de los casi 600 años de la historia de la pintura de caballete. Creo que Germán sale airoso del desafío. Nostalgia, podría ser un concepto definitorio para la obra de Germán Wendel. Nostalgia de la infancia, de la adolescencia, nostalgia de la historia”.

Walter. Honduras 4861 PB 5. De martes a viernes de 14 a 18 hs. Cierre 21 de septiembre.

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jaquealarte

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